El ingeniero Sebastián Aizpun, de la empresa Servas, que ganó la licitación para instalar un ascensor en el icónico lugar de Buenos Aires, dio detalles del desafío que supuso para la firma construir en una superficie muy reducida.
“La base del Obelisco, de Buenos Aires, tiene 7 metros por 7 metros y en su cúspide tiene 2 metros por dos metros, por lo que el trabajjo fue enorme, sobre todo porque el interior de hormigón no es una superficie plana, sino que tiene algunas imperfecciones. Debimos estudiar mucho la forma de instalar un transporte vertical, sin modificar nada”, relató Aizpun en el programa Entrando en Órbita.
“El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) tomó la decisión de instalar un ascensor para tener un mirador 360 º. Nos comentaban que turistas argentinos y extranjeros se lamentaban de no poder contar con una visual de Buenos Aires, desde la avenida 9 de Julio y Corrientes”, continuó en su charla con Silvina Camino y Osvaldo Medina.
“Tuvimos que plantearnos el trabajo a través de un modelo 3D, de mucha precisión. Tuvimos que hacer 9500 piezas para colocarlas en el interior del Obelisco”, agregó Aizpun.
“El ascensor no tiene sala de máquinas. Todos los elementos de tracción, seguridad y electrónica, se ubican en el pasadizo. Se gana eficiencia energética”, destacó.
Escuchá aquí la nota completa con el ingeniero Sebastián Aizpun, de la empresa Servas, por radio Halley:



























