El doctor Ignacio Rintoul repasó el rol fundamental que tuvieron institutos de investigación santafesinos en el estudio del “agua pesada”, necesario insumo para enfriar las centrales atómicas.
En su espacio semanal CienciAbierta, en el programa Entrando en Órbita, describió qué es el agua pesada y cómo el INGAR pasó a desarrollar su producción.
Así como el agua común está compuesta por H2O, en el caso del agua pesada (que tiene la misma apariencia) está compuesta por D2O, es decir, óxido de deuterio, un isótopo pesado de hidrógeno con un neutrón extra.
Sirve principalmente como moderador y refrigerante en ciertos reactores nucleares para frenar neutrones y sostener la fisión.
Rintoul recordó que tras las bombas atómicas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki y el fin de la Segunda Guerra Mundial, ningún país transfería conocimiento para el desarrollo nuclear, de allí que la Argentina, a partir de sus capacidades científicas, pudo desarrollar en el INGAR la producción de agua pesada.
Fue así, que en la década del ’70, principios de los ’80 se diseñó, licitó y construyó en Arroyito, Neuquén, la planta de agua pesada, que abasteció a las centrales de Atucha y Embalse Río Tercero y que en los años ’90 se posicionó como la más grande del mundo.
En su relato, hizo especial mención a dos figuras claves en el desarrollo de esta tecnología, el almirante Carlos Castro Madero y su amigo el doctor Alberto Cassano.
Escuchá aquí el micro completo CienciAbierta, a cargo del doctor Ignacio Rintoul, en radio Halley:























