El declive del músico comenzó formalmente el 2 de septiembre de este año. Mientras se desarrollaba una de las audiencias presenciales ante el Tribunal Oral en lo Criminal, Pity sufrió una grave descompensación física y respiratoria. El cuadro obligó a interrumpir el debate de urgencia, requiriendo la intervención de médicos que lo retiraron del tribunal en silla de ruedas para trasladarlo en ambulancia hacia el Hospital Fernández.
Apenas unos días más tarde, la tensión a la que estaba sometido volvió a manifestarse públicamente cuando protagonizó un incidente vial menor en una estación de servicio.
Poco después, su salud volvió a caer, ingresando al Hospital Tornú debido a un severo cuadro de crisis hipertensiva. Para ese momento, la defensa del cantante insistía firmemente en que continuar con el juicio bajo esas condiciones representaba un acto inconstitucional y un riesgo para su vida.
El punto de máxima tensión ocurrió el lunes 28 de septiembre. Mientras se encontraba en el Hospital Tornú, las autoridades médicas y judiciales dispusieron que Álvarez presenciara la sexta audiencia del juicio de forma virtual a través de la plataforma Zoom. La presión de la situación desencadenó un agudo brote psicótico. Completamente desorientado, encapuchado, descalzo y a los gritos, y así el ex integrante de Intoxicados y Viejas Locas intentó fugarse corriendo del hospital. La caótica secuencia terminó en la esquina del centro de salud, donde su propio abogado defensor y tres patrulleros de la policía debieron interceptarlo físicamente para contenerlo.
Ante la gravedad de los hechos, al día siguiente, el 29 de septiembre, el Juzgado Civil N°4 tomó una medida drástica y convalidó la internación forzosa y compulsiva de Pity Álvarez por un plazo de 90 días en el Hospital Tornú, tras un dictamen de la Clínica Dharma que determinó que el músico representaba un “riesgo cierto e inminente para sí y para terceros”.
La respuesta del tribunal penal no tardó en llegar: el 30 de septiembre, se ordenó la suspensión total del juicio por homicidio. En paralelo, los jueces exigieron al Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema la realización urgente de un peritaje interdisciplinario profundo para dictaminar si el daño psíquico de Álvarez es irreversible o si existe algún tipo de simulación.
Hoy 1 de octubre, Pity permanece internado bajo una estricta custodia policial, fuertemente medicado y estabilizado. En las últimas horas de septiembre, en un confuso episodio, el músico logró comunicarse telefónicamente con el programa radial de Moria Casán, donde dejó un crudo testimonio de su estado:
El futuro de su situación judicial y médica está ahora congelado a la espera del próximo 13 de octubre, fecha en la que se conocerán los resultados de los nuevos estudios médicos forenses que definirán si el juicio se cancela definitivamente de forma indefinida.























