Nuestro filófo urbano reparó que no alcanza con tareas de prevención, puntos de encuentro, limpieza de canales u obras de infraestructura, hay algo de la vida cotidiana que cambia ante la llegada de El Niño que no figura en el discurso oficial.
Atento y sagaz, nuestro columnista del programa Entrando en Órbita, puso la voz de alerta por la faltante de algo tan fundamental ante el horizonte que se avizora, un instrumento legal que alivie la pesada carga de tener que transitar por la vida sin luz solar, con días nublados y lluviosos. Así fue que planteó la necesidad de contar con una “Emergencia Humedacional”, que habilita a ciertas actitudes y costumbres que normalmente no están permitidas en la sociedad.
Muy generoso con su propuesta, que aspira a que algún legislador la tome y la haga ley, fundamenta la necesidad de su sanción en que distintos elementos de la vestimenta van a sufrir la ausencia de días secos y soleados.
En su articulado, por ejemplo, habilita el uso de medias con agujeros ya que las que están buenas estarán húmedas y olorientas, o bien las sábanas viejas, aquellas que dejábamos para utlizarlas a modo de trapo para limpiar algo o esperando la oportunidad para tirarlas.
De igual modo, el proyecto establece prohibiciones, como por ejemplo mirar o comentar los looks sobre vestimentas o peinados, blanco preferido de la humedad santafesina potenciada.
No te pierdas aquí la presentación a viva voz de Casimiro González, del proyecto de ley de Emergencia Humedacional, en radio Halley:























