“Los colados son colados, cómo es que tienen que pagar”, se quejó Casimiro González en su columna de este viernes en el programa Entrando en Órbita.
Con ese poder de la aguda observación, nuestro filósofo urbano hizo foco en un clásico de las familias argentinas: los cumpleaños de 15.
No se le pasó por alto el hecho de que muchos de los asistentes a las fiestas de 15 pocas veces, para no decir nunca, habían usado saco y corbata (los hombres) y vestidos largos y zapatos con tacos (las mujeres).
Casimiro González aprovechó su espacio semanal para reinvidicar un clásico de los cumpleaños de 15 y no era el tío borrachín, o la abuela que se dormía en el transnoche, sino “los colados”.
“Los colados son colados, son el alma mater del cumpleaños, pero resulta que ahora ¡pagan!”, puso el grito en el Cielo.
No te pierdas esta pieza mitad queja mitad sentimental, en la que Casimiro muestra su lado blando. Escuchá aquí la columna completa en radio Halley:
























