El filósofo urbano decidió posar la mirada en una de las costumbres más arraigadas en el sentir popular: el locro para las fiestas patrias, tanto es así que hasta reclamó subsidios para que no se pierda esa sana (y no tanto) costumbre argentina.
En su columna de los viernes en el programa Entrando en Órbita, Casimiro alzó la voz para que se garantice al sufrido pueblo argentino un plato de locro en las fiestas patrias.
Fue de tal tenor el clamor que hasta llegó a pedir subsidios. Subsidios al cuerito de chancho, subsidios al zapallo plomo, no puede ser que para hacer una olla grande de locro tengás que sacar un préstamo a pagar en 12 cuotas, reclamó.
Cual experimentado médico, Casimiro encontró la razón por la que los precios de los ingredientes del locro se fueron por las nubes: la culpa es de los restaurantes internacionales que lo incluyeron en sus menúes. El cuerito de chancho cotiza en bolsa y el zapallo se compra en las más finas joyerías de la peatonal santafesina, diagnosticó.
No te pierdas la columna de hoy de Casimiro González, en radio Halley:
























