El doctor Ignacio Rintoul hizo un repaso histórico, en este mes dedicado al desarrollo nuclear argentino, de cómo un convenio con Alemania para construir 6 submarinos terminó en el desarrollo de los pequeños reactores nucleares, que ubica a la Argentina en el selecto grupo de países con desarrollo de la tecnología nuclear.
En su espacio CienciAbierta, en el programa Entrando en Órbita, Rintoul recapituló que en los años ’70 la Argentina firmó con Alemania un convenio para construir 6 submarinos, convencionales, 2 se iban a producir en Alemania y los otros 4 en astilleros argentinos. Ya en 1980, continúa, el almirante Carlos Castro Madero, titular de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) planteó la posibilidad de aumentar un poco el largo de los submarinos para que alojen en su interior un motor propulsado por energía nuclear.
A los tumbos, el proyecto continuó incluso en el gobierno de Raúl Alfonsín, pero en los ’90 el plan se vio interrumpido por la presión estadounidense para que la Argentina no pueda contar con un submarino de ese tipo, como también otros programas nucleares.
Pero, concomitantemente al desarrollo del submarino, se continuó con los reactores modulares, conocidos como CAREM (Central Argentina de Elementos Modulares).
Escuchá la totalidad del micro CienciAbierta, del doctor Ignacio Rintoul, en radio Halley:























