El destacado periodista, oriundo de San Carlos pero que ahora reside y desarrolla su labor en la ciudad de Santa Fe, dialogó con Daniel Musolino, en el programa Coronados de Música, para recordar la figura de Carlos El Indio Solari, cuya desaparición física se produjo el viernes, en la provincia de Buenos Aires.
“Fue shockeante la noticia, pero remontándonos a aquella época hubo una especie de romance con San Carlos, había una sintonía muy fina con los dueños del boliche L’Etoile. Hubo una especie de enamoramiento a primera vista, llegaron a una ciudad muy cordial, a un boliche que a ellos los deslumbró”, rememoró “Maxi” Espíndola.
“Ellos se sentían muy cómodos, porque pudieron tocar en varias oportunidades hasta que la fiebre ricotera se desparramó en todo el país. Provocaban una verdadera revolución en esta ciudad de unos 11.000/12.000 habitantes, que llegara el mismo número de gente a presenciar dos o tres shows, cambiaba la dinámica de la localidad”, describió el periodista.
El boliche tenía una capacidad para unas 3.000 a 3.200 personas, las entradas se agotaban y había gente en las afueras escuchando el sonido de la banda como se podía, con acampes en plazas y espacios públicos. “Era muy movilizante ver esa misa ricotera que generaban Los Redondos”, describió.
“El Indio era una persona muy especial, muy particular. Era muy introvertido con aquellos que no conocía. No quería vínculos con los medios de comunicación. Nunca hubo una entrevista, sólo hacía off. Y la foto que publiqué en mis redes fue lo único a lo que accedió”, recordó Maximiliano Espíndola, agregando que fue cuando pudo asistir a una prueba de sonido de la banda.
Más adelante detalló una situación muy particular al recibir un llamado telefónico (al teléfono fijo de la radio de San Carlos) del dueño del boliche L’Etoile que me dice “venite a la casa de la mamá de Eduardo, cuando llego había una mesa larga, donde estaban el Indio, la “Negra” Poli, Skay, todos los integrantes de la banda y los plomos compartiendo la cena. Era una mesa de gente conocida para ellos, preparada especialmente para brindarles la atención que se merecían porque ellos estaban muy cómodos con San Carlos. Había una sintonía muy fina y un romance que se mantuvo por muchos años hasta que la banda se fue alejando de los escenarios”.
“No tengo en la memoria que Los Redondos se hayan presentado en un boliche bailable, en una discoteca, en la Argentina”, apuntó el destacado periodista.
Escuchá aquí la entrevista completa con Maximiliano Espíndola, periodista sancarlino, en radio Halley:























