El sociólogo e investigador del CONICET, Fortunato Mallimaci hizo un análisis de la última encíclica papal Magnífica Humanitas, en la que aborda la problemática del uso de la Inteligencia Artificial (IA).
En una entrevista que concedió al programa Entrando en Órbita, el especialista en religiones fue contundente al señalar que si “hay un laboratorio a nivel mundial, que se da datos a las empresas, de que hay un poder económico, que ni sabemos lo que se hace con esos datos, esa es la Argentina. La encíclica no nos menciona. Yo pienso que si todo esto está pasando en la Argentina, ¿quién controla?, ¿cómo es posible que se den todos estos datos y la sociedad no pueda intervenir, no pueda decidir? Sólo para que un grupo de gran poder económico se quede con la ganancia y decida el futuro de lo que vamos a ser”.
Para ello citó el caso de la guerra en Irán y el bombardeo a una escuela de niñas en Teherán matando a cientos de ellas, la respuesta fue que el algoritmo se había equivocado.
El hecho más relevante, opinó Fortunato Mallimaci, es que hay una persona que habla de los peligros de la IA, aquí en la Argentina se levantan voces como la del Arzobispo de Córdoba, cuando habla de “sadismo de Estado”, cuando el de Buenos Aires habla de los “haters”, o cuando el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina habla del trato a los más viejos. “Ahora, si esta es la única voz que se expresa a nivel global, hay un peso simbólico importantísimo, pero no alcanza. ¿Cuál es la respuesta política? Es importantísimo el alerta, pero no alcanza si no va acompañado por acciones políticas, si no se tiene presente la voz de las víctimas para ayudar a tomar verdadera conciencia del abismo de maldad que encierra todo esto”, reflexiona.
“Si no hay estadista, político o presidente, en este momento que estamos viviendo, una corriente que diga paren esto, basta de guerra, es necesario no dejar que esto siga ocurriendo, sólo habrá lo que el Papa llama La Internacional de la Maldad. En la Argentina no sólo se están dando concesiones a grupos tecnológicos, las tierras raras de nuestro país son los datos que les estamos dando”, señala Mallimaci.
“Hay una corriente que dice dejemos al algoritmo que decida porque tiene más datos, porque es más inteligente, porque lo que hemos tenido es lo que nos ha dejado acá, por eso es tan importante que se alce una voz así, que interpele al mundo de la política, de lo económico”, añade.
Escuchá aquí la entrevista completa a Fortunato Mallimaci, sociólogo y especialista en religiones, en radio Halley:
























