La legendaria banda británica regresó al país en el marco de su esperada gira mundial Run For Your Lives World Tour, un periplo masivo diseñado especialmente para celebrar sus 50 años de trayectoria musical. Con las entradas completamente agotadas desde hace meses, el Palacio Ducó de Parque Patricios se transformó en el epicentro del heavy metal en una jornada que combinó nostalgia, vigencia extrema y una puesta en escena de primer nivel internacional.
A diferencia de giras anteriores enfocadas en sus lanzamientos recientes, esta imponente celebración cuenta con un atractivo irresistible para los fanáticos de la vieja escuela: la banda configuró un repertorio único centrado de forma exclusiva en los grandes éxitos de sus primeros nueve álbumes de estudio, un viaje dorado que abarca desde su debut homónimo de 1980 hasta el emblemático Fear of the Dark lanzado en 1992.
Desde las primeras canciones de la noche, el campo del estadio se convirtió en una marea humana de pogo, alcanzando su punto de máxima emoción cuando el cantante Bruce Dickinson tomó y corrió haciendo flamear la bandera argentina por todo el escenario durante la interpretación del himno “The Trooper”. La icónica mascota del grupo, Eddie, también hizo sus tradicionales apariciones gigantescas en escena, interactuando con los músicos y desatando la ovación del público.
El despliegue técnico y la energía demostrada por la formación clásica compuesta por Steve Harris, Dave Murray, Adrian Smith, Janick Gers, Nicko McBrain y el propio Dickinson dejaron en claro que el peso de los años no afecta la potencia de su directo. Como broche de oro para una noche puramente rockera, la apertura del concierto estuvo a cargo de la banda local La H No Murió. El tramo final del show principal cerró de manera magistral encadenando clásicos imbatibles como “Aces High”, “Fear of the Dark” y la nostálgica “Wasted Years”, consolidando una noche memorable que se replicará de inmediato en su segunda función consecutiva en Buenos Aires.























